Raúl Yzaguirre: En voz alta
POR Fresia Rodríguez Cadavid
Raúl Yzaguirre y los derechos civiles de los
hispanos están unidos por un vínculo cuya fortaleza ha crecido de manera
formidable durante la última mitad de siglo.
Como presidente del Consejo nacional la raza(National Council
of La Raza, NCLR), una de las organizaciones más respetadas del
país cuanto a derechos civiles, Yzaguirre se ha hecho conocido por
ser un líder implacable para la causa.
Es el pionero perdurable de los derechos
civiles de la comunidad, es su brújula y su conciencia. A través del NCLR, con sede en
Washington, DC, organiza la agenda para más de 40 millones de hispanos.
Ése es el personaje público.
Pero otros ven en él a un hombre diferente en sus horas libres, horas
que pasa en su casa en los suburbios de Maryland como esposo, padre,
vecino, feligrés y ahora, abuelo.
Estos papeles y funciones ocupan una parte
de su vida que también
aprecia. Sin embargo, dada la naturaleza volátil y política de su rol
de defensor, pone el mayor esfuerzo en protegerlos del escrutinio público
y lo ha venido haciendo desde hace mucho.
Yzaguirre ha pasado los últimos 30 años a la cabeza de NCLR. Haber
constituido una institución tan poderosa, dice Yzaguirre, es el logro profesional que le da más orgullo.
¿Y cuál es su mayor logro personal? Su familia, en
la que tiene ahora cinco nietos. Este padre de seis hijos ayudó en
el parto de dos de ellos y dice que el ser padre "me ha ayudado a
tener un entendimiento intergeneracional más amplio y mejor comprensión
de los temas de crianza. Me da una sensibilidad que llega conmigo al
trabajo".
| ‘Somos la minoría más
segregada de este país’ |
Por tener vida pública, Yzaguirre ha puesto mayor esfuerzo para proteger
a su familia de la atención pública. "He tratado de criar a mis hijos
de la manera más normal que he podido. Mi filosofía es que yo hago
lo que hago para que mis hijos puedan tener una vida normal. Cuando
llego a la casa, no quiero ser líder de derechos civiles. Quiero ser
un padre, cooperar con las tareas del hogar y ser la persona que sale
a comprar los alimentos".
El propio anhelo juvenil
de Yzaguirre por "aventura
y libertad" lo impulsó a ser activista por los derechos civiles. Nacido
en 1939, se fugó de su casa de San Juan, Texas, a la edad de 13 años
para trabajar en un barco mercante que partía de Corpus Christi. "Me
fascinaba el mar", rememora.
Viajar de puerto en puerto le dio un panorama
de diversos mundos, diferentes al sur de Texas, que lo hizo preguntarse, "¿Qué voy
a hacer con el resto de mi vida?"
Fue en aquella época que empezó a escuchar sobre Héctor P. García,
médico y fundador del American GI Forum, que se estaba convirtiendo
en el grupo de hispanos más grande del país. "Mientras más escuchaba
y basado en mis propias experiencias, de vuelta en casa me dije, 'Esto
es lo que yo quiero, esto es importante, hacer la diferencia y ayudar
a mi gente' ".
Volvió a casa y retomó a sus estudios. A la edad de 15 años,
organizó el American GI Forum Juniors, un grupo de activistas
adolescentes chicanos. Muy pronto, los Juniors se expandieron
y se convirtieron en una docena de grupos en todo Texas. Su destino
como activista estaba marcado.
Luego de terminar la secundaria, Yzaguirre
sirvió cuatro años en la
Fuerza aérea de Estados Unidos y fue destinado en la Base Andrews en
Maryland. Luego asistió a la Universidad George Washington, en Washington,
DC, y se graduó con bachillerato en estudios generales, con especialización
en administración y ciencias sociales.
El activismo de Yzaguirre floreció en la capital del país. En el año
1964, ayudó a formar la Organización nacional de servicios mexicano-estadounidenses
(National Organization for Mexican American Services, NOMAS).
Mas adelante fundó la primera asociación de investigación sobre chicanos,
llamada Interstate Research Associates, que dirigió de 1969
a 1973. Poco tiempo después, fue nombrado presidente de NCLR.
En 1974, la organización contaba con nueve personas
en dos oficinas, una en Washington, DC y la otra en Phoenix. Actualmente,
sólo la oficina de Washington cuenta con más de 100 funcionarios. Difundidas
por todo el país, más de 300 filiales de la NCLR proporcionan servicios
a organizaciones para hispanos de todos los grupos de edad y de distintas
nacionalidades. NCLR ha apoyado el compromiso y perfeccionado las habilidades
de, literalmente, cientos de jóvenes hispanos que han terminado sirviendo
en las asambleas legislativas de los estados, o que han sobresalido
académicamente y se han convertido en líderes, tanto en el sector público
como en el privado.
Cada año, se expande la influencia de Yzaguirre y de NCLR. "Una de
mis mayores satisfacciones es cuando escucho ideas y programas que
nosotros hemos desarrollado y concebido y que provienen de hispanos
y de otros líderes políticos", dice. "Esos ecos llegan a través de
nuestras investigaciones, enunciación y estructuración de temas y conversaciones
con los líderes políticos. Lo veo todos los días. Veo gente diciendo
cosas que nosotros decíamos 10 ó 15 años atrás".
A pesar de ser influyente en la formulación de la agenda política
nacional hispana, Yzaguirre se da cuenta que el entorno político se
ha resistido al cambio. "En algunos aspectos, el cambio ha sido profundo
y en otros nada ha cambiado", indica. "Todavía tenemos que trabajar
muy duro para lograr pequeños cambios. La pobreza es todavía una realidad
en nuestra comunidad. Somos la minoría más segregada de este país".
Si bien Yzaguirre reconoce que los problemas persisten, se enorgullece
de los progresos logrados. "Tenemos mayor dinámica y un liderazgo político
relevante. Es mejor la percepción de nuestra comunidad en las instancias
decisorias de este país".
Señala a los medios de comunicación como una fuerza que obstruye las
metas de igualdad y paridad de los hispanos y los llama "un impedimento".
"No hay manera de que podamos subestimar su poder negativo", señala
y añade que los medios de comunicación han definido los derechos civiles
como un "asunto negro", sin dejar lugar para matices de gris o marrón,
dice.
"Los medios de comunicación no han informado al país que se mató a
5 mil estadounidenses de origen mexicano en un corto período de tiempo
en Texas, durante la Primera guerra mundial; que un millón de personas
fue deportada de manera ilegal a México, durante la Depresión; que
nos despojaron de nuestras tierras; que fuimos oprimidos y esclavizados",
explica.
Yzaguirre reveló que, en el año 2001, le diagnosticaron principios
de la enfermedad de Parkinson's, un desorden neurológico progresivo,
pero él se mantiene tan activo como siempre como líder de la organización. "Siempre
he pensado que el compromiso de uno debe ser puesto a prueba y éste
es mi desafío. ¿Es ésta una excusa y me siento a esperar a que otros
hagan el trabajo? O digo, 'Esto no va a detenerme'. Decidí que no iba
a detenerme".
En tanto que Yzaguirre y la organización que ayudó a construir desarrollan
los planes para el futuro, Yzaguirre deja en claro que ambos continuarán. "Yo
planifico, de manera reflexiva y deliberada, para el cambio de liderazgo
de esta organización, de modo que contemos con un sucesor que continúe
con el trabajo".
No señala calendario específico y promete que su trabajo continuará.
No se está jubilando.
"Tengo interés en el mundo académico, las fundaciones, los negocios
y en desarrollar la espiritualidad. Me interesa escribir más sobre
nuestro movimiento, ya sea como columnista o a través de un libro",
señala. "Tengo muchas tareas en frente". Tanto, nos dice, que la pregunta
es, "¿Qué es lo que no voy a hacer?".
Yzaguirre es miembro del directorio de AARP
Services Inc. (ASI). Dawn Sweeney, presidenta de ASI, comenta, "Raúl es un miembro de extraordinario
valor. aporta una profundidad de conocimientos crítica en las deliberaciones
del directorio".
Héctor Flores, presidente de la Liga de
ciudadanos latinoamericanos unidos (League of United Latin American Citizens,
LULAC), resume de la mejor manera las contribuciones de Raúl
Yzaguirre en esta etapa de su vida:
"Él ha sido el líder hispano que más ha resistido
al sobrevivir las tormentas políticas de Washington .Ha actuado como
la conciencia hispana durante más de 30 años. Exhibe lo mejor de nuestra
ética de trabajo y nos hace sentir orgullosos".
AARP Publications busca recuerdos/memorias personales del movimiento hispano por los derechos civiles en Estados Unidos. Envíe sus memorias y entérese
sobre este programa en el sitio en internet de las Voces de los derechos
civiles (disponible sólo en inglés). Las cartas no podrán ser devueltas.
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