Los estados encuentran maneras de asistir
a los conductores adultos mayores
POR Al Karr
A medida que aumenta el número de personas
adultas mayores, algunos estados han asumido una actitud muy activa
para mejorar la condición de las calles, avenidas y carreteras
y para ayudar a los adultos mayores a mantener su aptitud para conducir.
Actualmente, los conductores de más
de 70 años suman 18 millones, 5 millones más que hace
una década. A pesar de que tienen menos accidentes que los
más jóvenes, debido a que conducen con menos frecuencia,
los de más de 65 años tienen mayor probabilidad de fallecer
en accidentes de tránsito, dice John Eberhard, ex funcionario
de la Administración nacional de seguridad de tránsito
en las carreteras (National Highway Traffic Safety Administration,
NHTSA).
Los accidentes fatales que involucran a
conductores adultos mayores se van a triplicar para el año
2030, añade Eberhard. Tales estadísticas han motivado
la realización de estudios sobre la manera en que el envejecimiento
afecta la habilidad para conducir.
“A medida que envejecemos, nuestro
estado de salud general tiende a desmejorar”, sostiene Susan
Ferguson, vicepresidenta de investigación del Instituto de
seguros para seguridad en carreteras (Insurance Institute for Highway
Safety). “Éste es el problema más serio que
enfrentan los conductores adultos mayores: cuando sufren un choque,
tienen muchas más probabilidades de sufrir lesiones serias
o mortales”. Ferguson también cita un estudio que sostiene
que “se presenta un ligero incremento en el riesgo de sufrir
lesiones no fatales, para los ocupantes de otros vehículos
involucrados en accidentes con vehículos conducidos por personas
de más de 75 años”.
En respuesta a este problema, muchos estados,
entre los cuales se incluyen Arizona, California, Florida, Maryland,
Michigan, Oregon y Pennsylvania, están analizando con detenimiento
diversas maneras de reducir los riesgos a los que se expone un conductor
adulto mayor, desde mejores controles médicos hasta la instalación
de más semáforos para voltear a la izquierda en intersecciones
de mucho tráfico.
“El énfasis de estos esfuerzos
debe ponerse en determinar si es posible corregir algo, esto es, resolver
problemas de salud y manejo y no fijarse en la edad del conductor”,
señala Audrey Straight, consejera de políticas del Instituto
de políticas públicas de AARP. “Algunas personas
de más de 90 años siguen siendo conductores seguros”.
En el estado de Maryland, “la tarea
es ¿de qué manera conseguimos que las personas sigan
conduciendo siempre y cuando lo hagan con seguridad?”, agrega
Robert Raleigh, médico que encabeza la Junta de asesoría
médica de la Administración de vehículos motorizados
del estado. “No estamos aquí para quitarle a nadie la
licencia de conducir”.
El equipo de investigación de Raleigh
reunió datos de 2,500 conductores que renovaban sus licencias
de conducir y de otras 700 personas con posibles limitaciones para
conducir, referidas por médicos y otros especialistas, para
identificar la manera en que diferentes condiciones de salud afectan
la habilidad para manejar.
Mientras que algunos resultados preliminares
del estudio de investigación mostraron que los conductores
más jóvenes aprobaban con éxito el 95 por ciento
de las veces, en el caso de los conductores de más de 50 años,
se presentaban con mucha más frecuencia problemas que no permitían
conducir con seguridad, como por ejemplo, velocidad de reacción
más lenta, sordera parcial y menor flexibilidad del cuerpo.
Otros resultados preliminares señalan
que algunos conductores adultos mayores pueden mejorar su conducción
con capacitación, asesoramiento y rehabilitación luego
de un ataque cerebral o ataque al corazón, o con la utilización
de dispositivos especiales en sus vehículos. [Vea Refresque
sus conocimientos sobre manejo de automóvil]
Otros conductores, dependiendo de su habilidad,
deben limitarse a manejar en un radio de 15 millas de su hogar. En
algunos casos la licencia de conducir tiene que ser anulada, como
por ejemplo, en los de personas con demencia avanzada.
Algunos estados están concentrando
sus esfuerzos en mejorar las calles, avenidas y carreteras a fin de
prevenir infracciones de tránsito y accidentes.
Las mejoras más comunes incluyen:
-
carriles más
anchos en las autopistas;
-
intersecciones que
permiten ver el tráfico que se aproxima desde mayor distancia
y que dan más tiempo para girar a la izquierda;
-
señales de tránsito
con letras y números más visibles y de mayor tamaño;
-
conos de color naranja
de mayor tamaño para señalar zonas en mantenimiento;
y
-
mayor cantidad de franjas
de pavimento corrugado (rumble strips) en las pistas a fin
de reducir la velocidad de los vehículos.
En el estado de Florida, el Programa de
caminos para usuarios adultos mayores (Elder Roadway User Program)
ha colocado marcas refractantes en las pistas para mejorar la visión
en la noche o cuando llueve. Los carteles con los nombres de las calles
están colocados bastante antes de las intersecciones y las
señales de tránsito, tales como el signo Pare (Stop),
Ceda el paso (Yield) y otras de advertencia, se presentan con
letras y números de mayor tamaño.
Los estados están reevaluando los
requisitos para otorgar licencias de conducir a adultos mayores. La
Conferencia nacional de asambleas legislativas de los estados (National
Conference of State Legislatures) indica que al menos 19 estados
proponen renovaciones de licencias con más frecuencia, además
de otras restricciones, una vez que los conductores llegan a cierta
edad.
Por ejemplo, el estado de Colorado exige
que los conductores de más de 61 años renueven su licencia
cada cinco años, mientras que los conductores más jóvenes
la renuevan cada 10 años. El estado de Hawaii requiere renovaciones
cada dos años para conductores de más de 72 años
y seis para los demás. En el estado de Illinois, el plazo es
de un año para conductores de más de 87, de dos años
para aquellos entre 81 y 86, y de cuatro años para los de menos
de 81.
Los conductores del estado de Maine de
más de 40 años deben pasar un examen de vista cada dos
renovaciones hasta cumplir 62, para luego pasarlo en cada renovación.
El estado de Oregon exige pasar un examen de identificación
de señales de tránsito a partir de los 50, mientras
que el estado de New Hampshire dispone una prueba de manejo a los
75 años. Para renovar la licencia en el estado de Nuevo México
a los 70 años, se necesita pasar un examen médico.
Todos los estados requieren que el solicitante
de una licencia indique si tiene algún problema de salud que
pueda limitar su habilidad para conducir. Si contesta “Sí”,
el solicitante puede ser enviado donde un médico, o una junta
médica puede decidir si se deben aplicar restricciones.
Casi todos los estados prestan atención
a los informes de médicos, familiares, tribunales, la policía
y departamentos de vehículos motorizados que identifican a
los conductores con problemas de salud que puedan afectar su habilidad
para manejar.
Por lo menos cinco estados, California,
Delaware, Nevada, Dakota del Norte y Texas, exigen que estos informes
sean redactados por un médico. Otros estados están considerando
promulgar leyes similares.
A pesar que los estados están dando
pasos para mantener los caminos seguros para todos, la mayor parte
encuentra que es políticamente difícil imponer restricciones
a la conducción sobre la base de la edad. Es poco probable
que los legisladores de los estados dejen de apoyar medidas respecto
a los problemas de los conductores adultos mayores, dice Eberhard.
"Los estados deben ocuparse de los
problemas de transporte, no solamente de los electores adultos mayores”,
agrega, “también deben tener en cuenta a la generación
siguiente”.
Publicado originalmente en el informativo
mensual AARP Bulletin, en Septiembre 2001
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