AARP Segunda Juventud - La publicación hispana de mayor relevancia para las personas de 50 años o más
Bienvenidoenglishespañol
Home
games
cocina
presence
rx drugs
seguro social
trends
health
Finance
travel
deportes
entertainment
contact us
AARP Segunda Juventud Servicios de lector’a
AARP en español
AARP Puerto Rico

 

PUBLICIDAD

 



Ilustración: Rednose Studio 

Buscando tranquilidad
El seguro de cuidado de largo plazo brinda protección en momentos difíciles. Sin embargo ¿cuenta con dinero para pagarlo?

Por Barbara Basler
Fue publicado originalmente en la revista AARP Bulletin Online en diciembre de 2006.

volver al artículo

¿Cuánto cuesta el seguro?

En off: ¿Qué opina usted del cuidado de largo plazo?

¿Justifica su costo la seguridad de contar con un seguro de cuidado de largo plazo?

Los “boomers” (nacidos durante la explosión de nacimientos, entre 1946 y 1964) que han ayudado a un padre delicado o enfermo a buscar un hogar para el cuidado de personas mayores discapacitadas, o a contratar a un asistente para el cuidado en el hogar, están aprendiendo las lecciones difíciles prematuramente: el cuidado de largo plazo es caro —y puede costar decenas de miles de dólares al año— y sólo aquéllos que viven prácticamente en la pobreza califican para recibir ayuda del gobierno.

Esas lecciones están llevando a un creciente número de “boomers” a pensar en seguro de cuidado de largo plazo, un concepto intrigante diseñado para este “mundo feliz”, donde muchos más estadounidenses vivirán hasta que necesiten ayuda tan sólo para levantarse y vestirse en las mañanas.

En la actualidad, cerca de 7 millones de personas cuentan con estas pólizas. Al principio, en la década de 1970, se vendían como seguros de atención en hogares para el cuidado de personas mayores discapacitadas y eran adquiridas por personas de entre setenta y ochenta años. Hoy, las pólizas de cuidado de largo plazo cubren una variedad de servicios, incluyendo cuidado prolongado en  el hogar, o en un centro diurno para personas mayores, así como en una residencia para la vida asistida, o en un hogar para el cuidado de personas mayores discapacitadas. Incluso, algunos cubren modificaciones en la vivienda. Por lo general, los beneficios se activan cuando la persona no puede realizar, por lo menos, dos actividades claves diarias, tales como bañarse o vestirse, o se encuentra disminuido intelectualmente debido a la enfermedad de Alzheimer u otra forma de demencia.

Este tipo de seguro puede proteger activos, ayudar a garantizar el cuidado y a aliviar la ansiedad. Además, encuestas recientes indican que los “boomers” los están adquiriendo para poder controlar la manera en que se los cuidará en el futuro, cuando sean más vulnerables.

Adónde acudir
Un nuevo sitio en internet: National Clearinghouse for Long-Term Care Information. (sólo en inglés)
National Association of Insurance Commissioners (vaya al final de la página para sus enlaces en español) para información sobre cuidado de largo plazo y enlaces a departamentos de seguros de los estados.
“Caring for Those You Care About” (D18186), folleto gratis. Escriba a: AARP Fulfillment EEO1696, 601 E St., N.W., Washington, DC 20049. 
Visite el sitio en internet Smart Money (sólo en inglés) para mayor información sobre finanzas personales.
Sin embargo, estas pólizas no son para todos. Muchas personas sencillamente no pueden pagar el tipo de cobertura que necesitan para que el costo de la póliza se justifique.

La mejor póliza de cuidado de largo plazo tiene un deducible razonable, cubre una amplia variedad de opciones de cuidado, garantiza un beneficio financiero suficiente y está respaldada por la protección contra la inflación. Este tipo de seguro no es barato: puede costar 3.000 dólares al año para una persona de 55 años y más de 5.000 para una de 65. (A modo de divulgación completa, AARP permite disponer de pólizas de cuidado de largo plazo suscritas por Metropolitan Life Insurance Co.).

Los seguros de cuidado de largo plazo tienen sentido para quienes ganan buenos salarios, han acumulado activos que desean proteger y han planificado una jubilación cómoda. TheStreet.com Ratings señala que los hogares con un ingreso anual de, por lo menos, 50.000 a 75.000 dólares y bienes por valor de 150.000 dólares —sin incluir vehículos o vivienda—, pueden considerar una póliza de este tipo. Por lo general, los asesores financieros recomiendan estas pólizas a sus clientes que ganan más.

Muchos expertos sostienen tajantemente que aquéllos que no pueden pagar por una buena póliza directamente no deberían adquirir ninguna. Afirman que lo peor es empezar con una póliza sólida e integral para luego reducirla a algo en función de lo que se puede pagar, quitándole provisiones importantes, pero costosas, como la protección contra la inflación.

Por otra parte, incluso aquellas personas que pueden pagar por una buena póliza mientras continúan trabajando, probablemente no puedan seguir pagando las primas de esta póliza en el futuro.

“Cuando piense en estas pólizas, fije su atención en cuán accesible será esa prima cuando se encuentre viviendo con un ingreso fijo —aconseja Robert Friedland, del Center on an Aging Society de la Georgetown University—. Si usted no cuenta con un buen plan de jubilación, si no ha ahorrado activamente para su jubilación, entonces el seguro de cuidado de largo plazo es el menor de sus problemas”.

El seguro de cuidado de largo plazo es complicado. Es extremadamente difícil comparar las pólizas, de tal manera que hasta los consumidores más entendidos piden consejo a un asesor financiero o a un agente de seguros capacitado.

Hace veinte años, no había residencias para la vida asistida ni centros diurnos para adultos mayores, y se espera que se produzcan más cambios en los próximos veinte años.
“Para nosotros, la compra del seguro de cuidado de largo plazo sólo tenía que ver con la tranquilidad”, dice Arnie Kimmel, de Chicago. Kimmel, vicepresidente de un hospital privado, y su esposa Laura, organizadora de eventos, compraron sus pólizas hace cuatro años, cuando se encontraban a mediados de sus cincuenta años.

Aun cuando Kimmel se ocupa de cuestiones de seguros en su trabajo, dice que “no puede imaginar comprar una póliza como esta por su cuenta. Dependimos de nuestro asesor financiero para decidir las mejores opciones posibles para nuestra póliza”.

El perfil del comprador de seguro de cuidado de largo plazo ha cambiado significativamente hace poco, pasando de personas de entre setenta y ochenta años a otras, como los Kimmel, en sus cincuentas e inicios de sus sesentas. “En la actualidad, dos tercios de los compradores siguen trabajando”, afirma Marc Cohen, presidente de LifePlans Inc., una firma de consultoría e investigación de Boston, que reúne datos y cifras para el sector de seguros.

La tendencia podría continuar. Muchos empleadores ofrecen estas pólizas y algunos políticos están promoviendo este tipo de seguro privado, como una manera de alentar a las personas a asegurar su propio futuro.

Recientemente, el Congreso aprobó una ley que autoriza a los estados a establecer “programas de colaboración”, que permiten a los residentes que compran seguros de cuidado de largo plazo proteger una parte de sus activos si se agotan sus beneficios y eventualmente califican para Medicaid.

Hace veinte años, no había residencias para la vida asistida ni centros diurnos para adultos mayores, y se espera que se produzcan más cambios en los próximos veinte años. Las nuevas tecnologías y las innovadoras y frescas políticas públicas podrían ofrecer más opciones para todos los estadounidenses.

“El economista Herbert Stein dijo una vez: ‘Si algo no puede continuar para siempre, entonces se detendrá’ —dice Mark Merlis, un consultor sobre cuidado de salud y autor de un estudio sobre el seguro de cuidado de largo plazo realizado para la Henry J. Kaiser Foundation—. Pienso que podremos ver algunos cambios profundos en los próximos 20 ó 30 años”.


¿Cuánto cuesta el seguro?
Eso depende de las opciones que usted elija. Las primas que figuran debajo incluyen opciones que muchos expertos recomiendan: beneficios con tres años de vigencia, protección contra inflación compuesta del 5 por ciento y beneficios que se activan luego de un periodo de espera de 60 días.
Edad a la fecha de compra: Beneficio diarios 100 dólares.
Pago anual:
 Beneficio diario 150 dólares.
Pago anual:
Beneficio diario 200 dólares.
Pago anual:
50 $1.821  $2.732 $3.634
55 $1.971  $2.957 $3.943
60 $2.438  $3.657 $4.876
65 $3.258  $4.887 $6.516
70 $4.866  $7.299 $9.732



Costo diario promedio de servicios brindados en hogares para el cuidado de adultos mayores discapacitados,

volver al comienzo


 
 

¡Sintonice!

AARP Segunda Juventud en la Radio es un programa diario, en español, de noventa segundos presentado por la Editora Gabriela Zabalúa-Goddard.
más »

Cristina & AARP
ofrecen consejos sobre cómo vivir más y mejor.  
más »

¡Reporte el fraude! Ayude a  AARP a monitorear los seminarios sobre inversiones.  
más »

Prepárese para cuidar a sus seres queridos de edad avanzada: Una guía de planificación  para la familia, cortesía de AARP Foundation.
más »


AARP está reuniendo a particulares, políticos y líderes de empresas para lograr un cambio social positivo: desde estimular el ahorro para la jubilación hasta fortalecer el Seguro Social.
más »



Inscríbase

Inscríbase gratis al Boletín mensual de AARP Segunda Juventud.org

Obtenga la revista

¿Aún no es miembro de AARP? Presione aquí para recibir la revista AARP Segunda Juventud, en su hogar, junto a otros espectaculares beneficios.
Presione aquí »

¿Ya es miembro de AARP? Presione aquí (sólo en inglés) para recibir la revista AARP Segunda Juventud en su hogar.

 
PUBLICIDAD


www.aarp.org | contáctenos | política de privacidad
copyright 2008, AARP. Todos los derechos reservados.