El primer órgano humano transplantado fue un riñón y ocurrió en 1954 en Estados Unidos. El Dr. Joseph Murray transplantó el riñón de un hermano gemelo a otro y debido a la igualdad genética de los gemelos, no ocurrió una reacción de rechazo. Desde ese primer intento, miles de órganos han sido transplantados en el mundo entero y debido al gran desarrollo de las técnicas operatorias y el descubrimiento de medicinas efectivas para controlar la reacción de rechazo, la sobrevida de una persona que ha recibido un transplante de un órgano esta aumentando cada día más y más.
En la actualidad, los órganos que pueden ser transplantados son el corazón, los riñones, los pulmones, el páncreas, el hígado y el intestino delgado. De esos órganos, un riñón y parte del hígado pueden ser donados por una persona viva. Por su parte, los tejidos que pueden ser transplantados son las corneas, la piel, el hueso, los tendones, la médula ósea y las válvulas del corazón. A diferencia de los órganos, los tejidos (con excepción de la médula ósea) pueden ser donados hasta 24 horas después de la muerte y pueden ser almacenados por largos periodos de tiempo.
Con los enormes adelantos que se han logrado en la práctica de los transplantes, uno podría pensar que miles de personas con graves enfermedades están gozando de mejor calidad de vida después de un transplante. Lamentablemente eso no es cierto. En la actualidad, a pesar de que 91,500 personas están esperando un transplante, solo se hacen 74 transplantes diarios. Ese bajo número de transplantes hace que 18 personas mueran cada día en Estados Unidos por falta de un órgano donado.
Analizando lo que sucede con la población Hispana, 14,467 Latinos (16 por ciento del total) están esperando un transplante de órgano. La gran mayoría (78 por ciento ) de ellos están esperando un transplante de riñón. Por otro lado, en el año 2005, sólo 1,028 donantes de órganos de un cadáver fueron Hispanos (14 por ciento del total). En ese mismo año, solo 880 Hispanos donaron un órgano estando en vida (13 por ciento del total).
En otras palabras, tanto en la población general, como muy especialmente en la población Hispana, la demanda de órganos es mucho mayor que la oferta de los mismos.
El asunto se agrava cuando se analizan las encuestas sobre las actitudes del público con respecto a las donaciones. Por ejemplo, 15 por ciento de Hispanos se oponen a la donación de órganos, comparados con sólo el 5 por ciento de la población Anglosajona y mas Hispanos que Anglos desean ser enterrados “intactos”. Por otro lado, sólo el 77 por ciento de Hispanos esta dispuesto a recibir un transplante, comparado con el 81 por ciento de Anglosajones. Por último, mientras que el 54 por ciento de los Anglosajones piensa que su familia esta de acuerdo con la donación de órganos, sólo el 36 por ciento de los hispanos piensa lo mismo.
Mitos y Verdades
Sin duda que la falta de información seria y confiable, contribuye a que la población Hispana no haga todavía el regalo de vida a un hermano o hermana que lo necesita. Al respecto, estos son algunos de los mitos más comunes sobre la donación de órganos:
| Mito: |
Los doctores no tratarán de salvar mi vida si saben que soy un donante. |
| Verdad: |
El equipo de médicos que trata de salvar vidas, es diferente del equipo que hace los transplantes. Los cirujanos de transplante son llamados solo después que se han agotado todos los recursos para salvar la vida del paciente.
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| Mito: |
Un paciente puede recuperarse de una muerte cerebral. |
| Verdad: |
Los pacientes pueden recuperarse de un coma pero no de una muerte cerebral. El coma es diferente de una muerte cerebral.
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| Mito: |
Los Hispanos no quieren donar por que la distribución de sus órganos es luego discriminada por raza. |
| Verdad: |
Los órganos son distribuidos de acuerdo al tipo de sangre y tejidos. Por otro lado es mas probable que una persona pueda encontrar un órgano adecuado entre gente de su misma raza.
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| Mito: |
Estoy muy viejo para donar mis órganos y tejidos. |
| Verdad: |
Gente de cualquier edad puede donar óranos y tejidos. Los médicos decidirán si sus órganos son adecuados para ser transplantados.
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| Mito: |
Si me convierto en donante, le cobrarán dinero a mi familia. |
| Verdad: |
Los costos de donación no son la responsabilidad de los donantes.
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| Mito: |
La donación desfigurará mi cuerpo. |
| Verdad: |
Los órganos y tejidos son extraídos con las mismas técnicas quirúrgicas usadas en una persona viva, las que incluyen la sutura de los cortes que se hacen para extraer los órganos.
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| Mito: |
Los órganos donados son vendidos con enormes ganancias para los médicos. |
| Verdad: |
Comerciar con órganos es un delito federal, penado con cárcel y multas.
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| Mito: |
La donación de médula ósea es muy dolorosa. |
| Verdad: |
Lo cierto es que los donantes no sienten dolor por que se usa anestesia.
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En mi profesión de médico y comunicador no he encontrado momento más humano y emocionante que reunir en una misma habitación al donante (o a su familiar) y al recipiente de un órgano. Toda la enormidad del altruismo y la solidaridad con el prójimo aflora en ese momento y la verdadera esencia de la humanidad puede sentirse en el aire.
Conviértase en un donante, dése una oportunidad para dar el regalo de vida y continuar viviendo en otro cuerpo.
El doctor Huerta leerá y responderá a preguntas seleccionadas de los lectores de AARP Segunda Juventud, en una próxima columna exclusiva del sitio en internet. Envíe su pregunta sobre salud hoy mismo.
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