Algunos estudios sugieren que las clases de baile asiduas pueden mejorar la función cognitiva, además de disminuir el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer y demencia.
El doctor Joe Verghese, profesor asociado de neurología del Albert Einstein College of Medicine of Yeshiva University del Bronx, realizó un estudio de investigación para comparar los efectos de diferentes tipos de actividades físicas y mentales. El baile fue la única actividad física que se encontró que disminuye el riesgo de demencia. A pesar que es difícil precisar la razón exacta, Verghese tiene unas cuantas teorías al respecto.
“El baile es una actividad compleja. Usted tiene que seguir el ritmo de la música, recordar los pasos e improvisar”, dice Verghese. “Y es una actividad física, de tal manera que también aumenta el flujo de sangre en todas partes del cuerpo, incluyendo el cerebro”.
Aunque María Carrillo, Ph.D., Directora de relaciones médicas y científicas de la Alzheimer’s Association, está de acuerdo en que los aspectos sociales y físicos de las clases de baile aeróbico asiduas (dos veces por semana, por lo menos) pueden ayudar a disminuir el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer, ella sostiene que incluso aprender un nuevo ritmo de baile no necesariamente cuenta como una actividad mental. “Una vez que un ritmo de baile se practica, usted deja realmente de pensar en él, es como manejar un auto. Cuando hablamos de aumentar la actividad mental, nos referimos a aprender un nuevo idioma, un tema nuevo, o a leer un libro”.
De tal manera que si desea asegurarse de aumentar su actividad mental, usted tiene que complementar el baile con una clase sobre la historia de la salsa, o un libro sobre su bailarín o músico favorito.