Enfrentando la pérdida de un ser
querido
Por Teresa Burney
Mientras la brillante luz de una mañana de sol
en Florida se filtra a través de sus ventanas, Sandy Cornish enciende
sus dos computadoras e ingresa en un mundo cibernético de dolor inconmensurable.
En su pantalla aparece una larga lista de correspondencia
recibida en el foro de discusión de la Internet, auspiciado por el Programa
de duelo y pérdida de AARP (AARP's Grief & Loss program )
diseñado para personas afectadas por la pérdida de seres queridos. Esposas
que lamentan la muerte de sus maridos, maridos que extrañan a sus esposas,
hijos adultos que lloran por la muerte de sus padres y padres que lloran
por la pérdida de un hijo.
Va a ser una mañana de mucho trabajo para Cornish,
anfitriona del sitio en la Internet donde los que sobrellevan
una pérdida cuentan sus historias y hablan con otros que han tenido
experiencias similares. "A veces, uno se queda simplemente sin aliento
con todas estas historias tristes", dice Cornish, cuyo nombre en la
Internet es "Babs".
Hasta hace cerca de un año, a menudo la pantalla
de Cornish estaba en blanco. Ahora es común que pase un par de horas
al día leyendo y respondiendo correspondencia de los dolientes.
| ‘Trato de hacerles ver lo que les
ha quedado, en lugar de lo que han perdido’ |
Recientemente AARP expandió su programa y publica
más información en inglés y español sobre cómo sobrellevar una pérdida.
Además, AARP ha instalado una línea telefónica gratuita, atendida por
voluntarios bilingües entrenados para ayudar a las personas en duelo.
Asimismo, ha actualizado su sitio en la Internet para incluir el foro
e incorporar abundante información sobre cómo sobreponerse ante una
pérdida.
La expansión del sitio en la Internet ha revelado
la gran necesidad que existe de atender a personas en duelo. "Sabíamos
que existía la necesidad de algo así, pero nos sorprende el número
de personas que visitan el sitio", dijo Kathy Wood, consultora nacional
del programa.
Desde que se dio a conocer la expansión del programa,
en diciembre de 2001, el sitio en la Internet ha recibido más de 700,000
visitas, con lo que se ha convertido en uno de los tres sitios en la
Internet de AARP más visitados, junto con Salud y Computadora/Tecnología.
Y los visitantes no son solamente personas mayores; los jóvenes también
se están conectando.
En esta mañana de otoño, es fácil ver lo popular
que es este sitio. La lista de mensajes en la pantalla de Cornish
es interminable. Advierte que muchas cartas han sido enviadas temprano-entre
2:00 y 4:00 de la madrugada. "No están durmiendo".
Como anfitriona del foro, Cornish considera su
trabajo una guía para las discusiones. A menudo, otras personas contestan
los mensajes, ofreciendo sus propias experiencias y sugerencias sobre
cómo sobrellevar la pérdida de un ser querido. Pero, muchas veces, Cornish
interviene. Ella y varios anfitriones más, consejeros entrenados, trabajan
para asegurarse que todos los mensajes sean respondidos.
Entre los consejeros profesionales, Sandy Cornish,
maestra del quinto grado retirada y esposa de un ministro Metodista
retirado, recurre a su entrenamiento formal, así como a sus experiencias
de vida, para contestar las cartas. A veces sugiere la lectura de materiales
diseñados para ayudar a quienes están en duelo, ofrece un poema que
ha encontrado particularmente pertinente, o menciona grupos locales
de apoyo como una posibilidad de ayuda. También a menudo, comparte historias
de sus propias luchas con situaciones de duelo, en un esfuerzo por mostrar
que quien escribe no está solo.
Cornish, de 65 años de edad, tuvo a su cargo el
cuidado de su suegra y de sus dos padres durante muchos años . Su primer
hijo estuvo cerca de la muerte a las tres semanas de nacido y su marido
fue dado por muerto cuatro veces, hace cinco años. "Trato de hacerles
ver lo que les ha quedado, en lugar de lo que han perdido", dice. Sin
embargo, algunas veces las historias que lee son tan tristes que aún
ella encuentra difícil ofrecer esperanza.
Recuerda la carta de una mujer, que había perdido
a su marido y tres hijos en el mismo accidente automovilístico. La mujer
había sido siempre ama de casa y ahora enfrentaba la posibilidad de
perder su hogar porque su esposo no había previsto adecuadamente en
caso de su muerte y ella no estaba capacitada para un empleo.
"¿Que se le dice a alguien así?", pregunta. "Yo no sé si podría vivir
en esa situación". Usualmente se le ocurre alguna palabra de consuelo.
Su rúbrica es mandar "huggles" (abrazos electrónicos).
"Todos necesitamos por lo menos ocho abrazos al día", dice ella.
Los consejeros están de acuerdo en que una de las
cosas más valiosas que ofrecen los foros de discusiones en la Internet
y las sesiones de terapia, es la oportunidad de que la gente cuente
sus historias. Hablar sobre la pérdida es terapéutico, dicen. Y a veces
la gente desea seguir contando su historia mucho después de que los
miembros de la familia y amigos se han cansado de escucharla. Es entonces
cuando muchos se vuelcan a grupos fuera de su círculo familiar o de
amigos.
"Seguir el progreso de los participantes de estos
foros de discusión es gratificante, como lo es verlos evolucionar de
la parálisis de su propia pena a ser capaces de ayudar a otros que
envían mensajes al foro", dice Cornish. "Se puede decir que éste
es mi apostolado".
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