9 Transformaciones financieras
Aprenda de los consejos prácticos que Lourdes y Esteban Ortega, y otros, recibieron de planificadores financieros. Entre los consejos se encuentran: reducir la deuda, refinanciar la casa, dejar de salir a comer.
Por Elaine S. Povich
junio/julio 2006
Penelope Cook
Flagstaff, Arizona
Edad: 61 años.
Ingresos: unos 31.000 dólares anuales, de dos trabajos.
Activo: casa, 120.000 dólares, hipoteca de 82.000 dólares.
Metas: reducir deuda de 20.000 dólares de tarjetas de crédito, adaptarse a cambios en estilo de vida luego del divorcio.
Divorciada dos veces y con una hija adulta, Cook no ha planificado demasiado para su jubilación. Trabaja a tiempo completo en un politécnico y a tiempo parcial, en un centro recreacional, enseñando habilidades laborales. “Voy a tener que trabajar para siempre”, dice. El planificador Alan Norris sugiere que mire el trabajo desde un ángulo diferente: jubilarse no necesariamente significa no trabajar. Ahora, Cook piensa que para ella la jubilación puede significar trabajar parte del año en un centro turístico, de forma tal de obtener un lindo lugar para vivir como parte del trato. “Como yo lo veo —dice Cook—, voy a trabajar y, al mismo tiempo, podré sentirme como jubilada, lo que es positivo”.
Adaptarse a la vida después del divorcio generó una presión financiera para Cook, aumentando sus gastos pagados con tarjetas de crédito y reduciendo su IRA y sus ahorros. Su nivel de ingresos no le permite ahorrar fácilmente, pero ella dice que no gastará tanto en la compra de ropa ni en salir a comer. Norris le recomienda que tenga unos tres meses de gastos reservados para un caso de necesidad y que comience una planificación básica de presupuesto de inmediato.
El plan: diseñar un presupuesto; suscribirse en un 401(k); considerar una segunda hipoteca para saldar su deuda.
Planificador: Alan Norris, Independent Financial Group, Scottsdale, Arizona.
volver al comienzo